NO HAY TIEMPO QUE PERDER; caminemos hacia la unidad revolucionaria.

NO HAY TIEMPO QUE PERDER; caminemos hacia la unidad revolucionaria.

 

Desde GTR-IV saludamos fraternalmente la propuesta pública lanzada por IZAR en julio del presente año, en la que ponen sobre la mesa la imperiosa necesidad de que haya un reagrupamiento de fuerzas de la izquierda revolucionaria, que asuma la tarea del altavoz electoral y que camine hacia una intervención común en la lucha de clases.

 

Entendemos que, dado el contexto actual, donde la disputa por la hegemonía mundial entre las dos grandes potencias imperialistas (EEUU y China) -y sus respectivos aliados- cada vez está escalando más, no podemos analizar la realidad del Estado español de forma aislada. Tal y como venimos caracterizando desde hace meses, los conflictos van en aumento (Palestina, Ucrania, Irán…), actualmente se levantan nuevamente los tambores de guerra respecto a un ataque ruso a Europa y, más en lo concreto, topándonos de lleno con la cuestión de Ceuta. Entendemos que esta dinámica belicista es el escenario perfecto para continuar con la ofensiva a las condiciones de vida de la clase obrera. Mientras ellos orquestan sus guerras por el reparto de la tasa de ganancia a nivel mundial, a nosotros nos convencen de que debemos rearmarnos y, en pos de la defensa ante un enemigo que ellos mismos despiertan, saquean las arcas de los distintos estados para destinar el dinero público a armamento y a la industria bélica, socializando así el coste de sus guerras.

 

Al mismo tiempo, para la clase trabajadora, los salarios siguen estancados mientras los precios se encarecen día a día, provocando realmente una pérdida del poder adquisitivo. Mientras ellos se enriquecen, la ofensiva a la clase trabajadora se recrudece. Un derecho esencial como la vivienda, totalmente inaccesible y en manos de la especulación y el mercado. La educación y la sanidad cada vez más desmanteladas y con duras luchas activas, pero incipientes y sin unificar.

 

Frente a este escenario, coincidimos en que es responsabilidad de todo revolucionario agruparse y visibilizar la alternativa. Es prioritario desmontar el discurso del mal menor y la extrema derecha y decir bien claro que, tanto el racismo como la extrema derecha, son herramientas del sistema para fragmentar a la clase obrera (nativa o extranjera); pero no son la única herramienta. Hemos visto, por ejemplo, cómo en los últimos meses el aparato del Régimen del 78 toma parte activa a través de su judicatura para blindar los intereses de los grandes capitalistas. Es más imperante que nunca levantar el discurso de que a la extrema derecha y al racismo no se les puede vencer sin romper con el Régimen del 78 y su instituciones herederas del franquismo.

 

Respecto a la tarea electoral, comprendemos que lo esencial es el programa que se levante y para ello proponemos partir del programa que presentó IZAR a las andaluzas del 2026, ampliándolo y adaptándolo al marco estatal. Así mismo, entendemos que es necesario asegurar la libertad de propaganda dentro de la actividad electoral. Este espacio electoral debe servir, ante todo, como altavoz y herramienta para difundir nuestro programa y para aglutinar a la clase trabajadora, con sus luchas, y a la juventud.

 

El debate continúa después de las elecciones pues la tarea más importante, desde nuestro punto de vista, no es la candidatura en sí, sino que esta sea la primera piedra que ayude a construir una fuerte coordinación de las distintas organizaciones con el fin de articular unidad e intervención en la lucha de clases, como bien señalan los compañeros, contra la patronal, el racismo, la extrema derecha, la mercantilización de la vivienda, el Régimen del 78 y sus instituciones,  etc… La tarea y la responsabilidad es levantar una alternativa revolucionaria real y no meramente electoralista.

 

Allí nos encontraremos para debatir y construir; No Hay Tiempo que Perder para la unidad revolucionaria!