25 JULIO: DÍA NACIONAL DE GALIZA CONTRA EL REARME
25 JULIO: DÍA NACIONAL DE GALIZA CONTRA EL REARME

Este 25 de Xullo el pueblo trabajador gallego sale, un año más, a reivindicar su identidad y, por ende, su derecho a decidir libremente su futuro. Un año donde es más evidente que nunca la necesidad de no desvincular esta lucha de la de otras naciones debido a la crisis y profunda decadencia del sistema capitalista.
A través de diversas formas de guerra híbrida (comerciales, agresión directa, law fare,…) las grandes potencias imperialistas (EEUU, Rusia, China, UE,…), en disputa por la hegemonía mundial, están llevando a la humanidad a la barbarie (Gaza!). El sistema capitalista en su decadencia pone al pueblo gallego y la humanidad ante la disyuntiva del “socialismo o la barbarie”.
Ningún pueblo que aspire a su libertad puede hacerlo permaneciendo impasible ante la opresión que sufren otros pueblos, no solo los que como el gallego la sufren bajo el regimen del 78, sino los que hoy están siendo agredidos militarmente como el palestino y libanés, el iraní, y por la cercanía, el pueblo saharaui expulsado de su tierra por el regimen marroquí con el apoyo del gobierno PSOE SUMAR, donde el capital gallego tienen muchos intereses en mantener la ocupación, a través de grandes empresas de Vigo, Marin o Ribeira,.
Como consecuencia de este marco belicista, todos los estados, y principalmente los imperialistas, bajo la bandera de la “autodefensa”, están en un proceso de rearme que dé rentabilidad a los capitales invertidos en la industria del armamento, poniendo toda la economía al servicio de sus guerras. Una “economía de guerra” que supone el desmantelamiento de los servicios públicos (sanidad, educación, dependencia, movilidad, etc.) —en trance de privatización—, y con consecuencias en las condiciones de trabajo y recortes de salarios de la mayoría social, la clase obrera, por el aumento de la inflación que los gastos militares generan.
El gobierno del PSOE-Sumar y la Xunta del PP están de acuerdo en este aumento de las inversiones militares, vendiéndolo como una oportunidad de generar empleo en zonas como Ferrolterra, ya golpeadas por las sucesivas reconversiones industriales. Así, además de fuertes inversiones en Navantia o en Urovesa en Compostela, está la industria extractivista que explota en el sur de Galiza y el norte de Portugal la riqueza de tierras raras (básicas para el armamento) o la ampliación de las bases de la OTAN de Ferrol y Marín, por la relevancia geoestratégica del corredor marítimo de Fisterra, por donde pasan 30 mil buques al año. Esto no es motivo de disputa entre Gobierno y Xunta porque ambos comparten la presencia del Estado español en la OTAN.
En un mundo globalizado y totalmente interdependiente, una Galiza independiente en un mundo en trance de guerra es una ilusión; no es posible ningún acuerdo con la burguesía gallega que comparte con la española y europea proyectos estratégicos como la OTAN y la UE, dentro del régimen del 78. Por ello, la lucha por su derecho a la autodeterminación solo podrá llevarse a cabo consecuentemente desde la lucha y la organización independiente de la clase obrera gallega, bajo un programa de transformación social, en alianza con la clase trabajadora y los pueblos oprimidos del resto del estado y de Europa, para romper con la OTAN y la UE, en el camino de los Estados Unidos Socialistas de Europa.
Las luchas obreras de los últimos meses (metal, comercio vario, hostelaria, comercio de alimentación, etc.), junto con las movilizaciones contra el desmantelamiento de los servicios públicos (educación, incluida el 0-3, sanidad, etc.), son manifestaciones del rechazo de la población a que la crisis capitalista la pague la clase trabajadora y el pueblo con sus derechos y conquistas.
La juventud y la clase obrera italiana mostraron el camino frente a estas políticas cuando protagonizaron huelgas generales contra el rearme y en solidaridad con el pueblo palestino; por su parte, la clase obrera portuguesa hizo retroceder a su gobierno imponiendo con la huelga general la retirada de la contrarreforma laboral.
Las organizaciones obreras y populares gallegas tienen que dar pasos en la unificación de las luchas, para golpear juntos contra las políticas de economía de guerra e imperialistas de “nuestros” gobiernos, poniendo en el centro la ruptura con el régimen del 78, a través de una Asamblea Constituyente que garantice los derechos sociales y nacionales de la clase trabajadora y los pueblos, contra las guerras imperialistas y que ponga los gastos militares al servicio de las necesidades sociales.
¡Contra las guerras imperialistas: ¡no a la “economía de guerra”!
¡Gastos militares para gastos sociales!
¡Por el derecho a la autodeterminación de Galiza y las naciones oprimidas!
¡Por la unidad de la clase obrera y los pueblos contra la crisis capitalista!