La clase obrera italiana marca el camino

La clase obrera italiana marca el camino

El pasado lunes 18 de mayo, coincidiendo con el asalto del Estado genocida de Israel a la Global Sumud Flotilla y el secuestro de su tripulación, tuvo lugar en Italia una nueva huelga general por Palestina bajo el lema “Bloqueemos todo”, convocada por la Unión Sindical de Base (USB) – sindicato con fuerte presencia entre los/as estibadores/as de Génova, vanguardia de la lucha por el pueblo palestino -, entre consignas a favor de la Flotilla y contra Meloni. La huelga se hizo sentir especialmente en Sanidad, Educación y en el transporte público, con ciudades como Roma parcialmente colapsadas. El sindicato USB exige al gobierno de Meloni que rompa con la complicidad de Italia en el genocidio y que abandone las políticas destinadas a impulsar el plan de rearme europeo. Pide que el ejecutivo bloquee todas las cadenas de suministro económicas, industriales, logísticas, tecnológicas, académicas y comerciales con Israel y que los recursos destinados al impulso armamentístico se inviertan en ámbitos como servicios públicos, pensiones, seguridad laboral, vivienda, sanidad o educación.

Desde GTR-CI reivindicamos la reciente jornada de Huelga General en Italia; porque nos corresponde a la clase obrera, de allí, de aquí, y de todo el mundo, encabezar la lucha por el fin del genocidio del pueblo palestino -imponiendo a nuestros gobiernos burgueses la ruptura integral con el Estado nazi-sionista de Israel – y por el freno absoluto a las irracionales políticas de rearme y militarización de estos mismos gobiernos. Porque el interés de la clase obrera no es la guerra, sino que se garantice el respeto a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos, y por eso estamos contra cualquier intervención imperialista. Porque somos la clase obrera quienes generamos toda la riqueza en este sistema capitalista y no queremos que un solo euro sirva para financiar el rearme, puesto que bombas, misiles y balas no sirven para cubrir nuestras necesidades básicas. Sólo provocan destrucción y muerte para nuestra clase. Contra la política de rearme, tal y como gritamos en las manifestaciones: ¡Gastos militares, para escuelas y hospitales!