LA HUELGA SE PREPARA, NO SE DECLARA.
BALANCE DE LA CONVOCATORIA DE HUELGA DEL 12-A
LA HUELGA SE PREPARA, NO SE DECLARA.
BALANCE DE LA CONVOCATORIA DE HUELGA DEL 12-A

Publicamos el comunicado de un sector de trabajadores/as en lucha por el convenio colectivo en respuesta crítica al acuerdo alcanzado entre sindicatos y patronal sin contar con las plantillas.
«A día de hoy, el sector de la hostelería de la provincia de A Coruña lleva más de un año y medio con un convenio colectivo caducado. Esta situación conlleva un grave impacto en las vidas de los y las trabajadoras del sector, quienes vemos nuestros salarios congelados y una constante pérdida de poder adquisitivo dado el continuo aumento del coste de la vida (alquileres, combustible, alimentos…)
En búsqueda de una solución, miramos para los sindicatos, ya que serían ellos los encargados de representar en las negociaciones al conjunto de trabajadores y trabajadoras del sector, en este caso CCOO, UGT y CIG. En un primer momento, la intervención sindical se limitó a un par de asambleas informativas, recogidas de firmas y dos concentraciones en 2025, una en A Coruña en julio y otra en Santiago en septiembre. Finalizada esta última, silencio. Los dirigentes sindicales dejaron de hablar de movilizaciones y asambleas, limitando su actividad a reuniones con la patronal, sin informar a las plantillas sobre los avances (o retrocesos) que se estaban dando y simplemente informando de que esta patronal era especialmente dura y que era imposible negociar con ella.
Durante este periodo de parálisis, hubo trabajadores y trabajadoras que propusieron actividades para visibilizar la lucha que estaba en curso, pero las propuestas nunca llegaron a materializarse por una falta de interés generalizada de los dirigentes sindicales. Fueron meses y meses en los que se podría haber movilizado a las personas más implicadas para concienciar al mayor número de trabajadores y trabajadoras posibles, para fortalecernos ante el inevitable conflicto abierto contra la patronal, pero no fue el caso.
Esta situación se prolongó hasta finales de julio de este año, cuando de repente se nos comunicó que en una reunión entre los dirigentes sindicales se había decidido convocar una huelga el 12 de agosto. La convocatoria llegó como una sorpresa para los y las trabajadoras, ya que nunca se nos consultó sobre la idoneidad de esa medida y se nos impuso desde las cúpulas sindicales pero, a pesar de ello, acudimos a las asambleas preparatorias a principios de agosto. Estas asambleas fueron meros formalismos sindicales, ya que en ellas nunca se abrió un espacio de debate sobre los posibles caminos a tomar en la lucha y los propios dirigentes sindicales fueron claros en su postura: no tenían ninguna intención de hacer huelga. Nos decían que “la mejor huelga es la que no se hace”, dejando claro que la intención era llegar a un acuerdo antes de la convocatoria, sin decirnos lo que estaban dispuestos a firmar.
La posición de las direcciones sindicales de evitar la huelga se confirmó con la convocatoria de una nueva jornada de negociación en la víspera de la misma, la cual decidiría si seguía adelante o se desconvocaba. Durante el día, las plantillas no recibieron ninguna información de los avances en la negociación hasta bien entrada la tarde, cuando se nos comunicó que efectivamente, se desconvocaba la huelga.
El acuerdo que se firmó en dicha reunión es insuficiente, ya que si bien es cierto que contienen algunas subidas salariales, no combaten la pérdida de poder adquisitivo de los y las trabajadoras del sector. Además, la paga de 500€ retroactivos por el 2025 es una medida irrisoria que no constituye una subida salarial para ese año, no se ha avanzado en materia de nocturnidad, pluses de idiomas, control de horarios, etc. En cuanto a la IT, los sindicatos declaran con orgullo que se mantendrá el 100% del complemento, pero esto no es un avance, simplemente se mantiene un derecho que los trabajadores ya teníamos! Por último está la firma de la paz social, una medida que nos deja sin la posibilidad de convocar huelgas y organizar a los y las trabajadoras desde las bases hasta que se firme el convenio, quitándonos de manera indefinida el recurso más importante para luchar por nuestros derechos.
Ante esta situación, un sector de trabajadores y trabajadoras de la hostelería vemos la necesidad de alzar nuestra voz y dejar claro que no estamos conformes con este acuerdo ni con la forma a la que se ha llegado a su firma. En ningún momento se ha incluido a las plantillas en el proceso de toma de decisiones, tanto sobre las diferentes medidas de lucha que estaban a nuestra disposición como en la firma de acuerdos con la patronal, limitando nuestra participación a la de un sujeto pasivo que ve cómo se toman decisiones de gran impacto en nuestras vidas sin tener voz ni voto en las mismas. No olvidemos que somos nosotros los que hacemos funcionar esta industria con nuestro trabajo diario.
Por ello, hacemos un llamamiento a los sindicatos a que convoquen asambleas decisorias, donde los trabajadores puedan determinar si están conformes con el acuerdo firmado, donde se puedan dar debates reales sobre el contenido del mismo y puedan decidir sobre el contenido de su propio convenio colectivo. Estas asambleas deben constituir un primer paso en nuestra lucha, y desde allí se decidirán los siguientes pasos, con los y las trabajadoras al frente. La paz social es la paz para la patronal.
Un saludo fraternal,
Vuestros compañeros del sector de la hostelería«